Dos meses, sesenta y un días... desde que te dije por primera vez las palabras que no podía tener dentro de mí, porque me quemaban... ahora son otras cosas las que arden en mi interior: la incertidumbre, las peleas tontas que siempre mantenemos, tu falta de interés por mí, tu actuada indiferencia por mi "amor"...
... y aquí estoy yo, nuevamente, parado frente a tu sonrisa, y más desconcertado que antes. ¿Por qué el amor no es simplemente el amor?, ¿por qué los seres humanos complejizamos todo?... en mi mente sólo suenan las palabras que me dijiste la última vez que hablamos del tema: ¡Es que yo no he hecho nada para que vos sintás eso por mí!, ¡Realmente vos no estás enamorado de mí!... ¡Tenés que intentar... OLVIDARME!
Si fuera tan fácil olvidar ya no pensara jamás en vos... no soy un masoquista y no me gusta hacer cosas que me hacen daño y... sí... pensar en vos me daña más de lo que quisiera y por eso ya tomé la decisión que tenía que tomar... sólo espero ser fuerte para no regresar nunca más.
Cachorro, prometo nunca más buscarte, nunca más hablarte de amor, nunca más querer besarte, nunca más guardar una ilusión, nunca más ver fijamente tus ojos, nunca más tocarte el corazón, nunca más escribirte un poema, nunca más imaginarme tu voz, nunca más soñar que al fin te tengo, nunca más perder la razón, nunca más sentir lo que siento... nunca más volver a pensar en vos. Nunca más.
Pero en el fondo, dentro de mí (y más en el fondo, dentro de vos), ambos sabremos que me cambiaste la vida, que sacaste al Rey que jamás nadie vio, que es capaz de sentir algo bonito por alguien... me cambiaste la vida sin siquiera proponértelo, con sólo cruzarte en mi camino...
Por eso, aunque ahora te deje y tenga que alejar y matar en verdad todo lo que siento, siempre esperaré que algún día, entre tanta normalidad, seás vos quien toque la puerta de mi corazón, que lentamente te acerqués para hablar quedito y que entonces, cuando estemos nuevamente cara a cara me hablés de lo que pudo ser, y sobre todo de lo que aún puede ser, me confeses las cosas que jamás te atreviste a decirme, saqués de mi alma las palabras que siempre quisiste que mis labios pronunciaran... y entonces que tus labios se acerquen a los míos, y mientras me pedís que no diga nada poder sentir el beso más lindo y más esperado que jamás una persona ha sentido...
Porque sólo vos lograste sacar los sentimientos más puros de mi rara personalidad... sólo vos me llevaste a un mundo desconocido que me gustó más de lo normal.
Sólo vos exprimiste tanto mi alma que la dejaste limpia y con ganas de amar... sólo vos sabés tocar las cuerdas de mi corazón como un Ukelele y sacar de él la música más bonita del mundo.
Claro, sé que todo esto simplemente es una ilusión.
FIN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario